Ahí estabas otra vez, ansiando no advertir más tu reflejo en la ventana del baño
Ver tu pelo empapado, alumbrado apenas por la luminosidad azul oscura, casi negra de la noche. Un reflejo que maquinalmente, te parece tan tosco, tan escasamente amado, tan dificultosamente inhumano. Un extraterrestre varado en tus pies, como un muro de hielo te asemejas a él. A veces algo más que gotas de la ducha caen por tu cara.
En un hedor nauseabundo a amargura. Intentas consentirte.
Te afrontas al mundo apesadumbras, en dos pies que nunca tocan tierra. Tu reflejo se contamina en el frío extraño de la condensación Llenando tu corazón de humedad.
El espejo está empañado, tú ni pretendes limpiarlo. Entonces por fin consigues ver tu silueta desecha. Te gustaría ser como un poeta, de aquellos que son hábiles de cambiar su sombra. Un insecto se posa en la puerta; descolorido y vago parece más que tú, para ti que reposas descolorida y que ni siquiera posees alas, solo por querer abrigar la sensación de libertad. Es hora de pasar el marco de la puerta y como el vapor de agua, vuelves en ti, dejando ese vaho de tristeza atrás, para ver si después de una ducha el hálito de confusión se va y te deja respirar.-
6 comments:
siempre es un placer leer sus textos.
Cariños
Hola, señorita secretaria de Dios.
te volviste poeta
bueno tu cuento igual que siempre
cuidate droga mental
Hola! genial el cuento!
que lindo.-
podriamos juntarnos en mi casa despues de clases mñn no tengo tu numero asi que ahi me lo mandas via e-mail :)
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