...

Bienvenido a mi raciocin
io perdonen mi intromisión

Envenénalo por mi




Él me dijo que Berlín apesta. Sí, realmente Berlín apesta, ahí guarece el porqué de mis días abatidos, de mis memorias felices que se tornaron amargas cuando me vi arrebatada de la mano por él. Sé que no eran huevadas mías, como escribiste correctamente tú.
Ahí los semáforos se volvieron diferentes. Todos se tornaron rojos. Mi mente en negro. Te imaginé apretando su cuello. Te imaginé queriendo vencerlo. A veces lograste vencer al pasado mintiendo. A veces consigues descongelar al corazón. Y aquí me tienes escribiéndote frases de amor.

1 comment:

nadsat-daniela said...

Realmente lindo para estos momentos amargos.