...

Bienvenido a mi raciocin
io perdonen mi intromisión

El hombre que era estatua.



Te encontré como una representación de una colección en un museo que permanece vacío. Eras tan único y desconocido. Parecías sentenciado a no sentir nada, como una estatua. Mi indeferencia te arranco el orgullo, la mascara pálida que aplicabas para que nadie te consiguiera ver, y es cuando en ti incongruentemente encontré el frío y el calor, por las noches me atormenté y descanse en paz. Indagué vehemente alguna descripción de ti mismo, en tus gestos. Tan extraño, eras una estatua. Pero luego de tomar tu mano, tus ojos comenzaron a ser reales, tu sonrisa comenzaba a revivir, y en algún basurero de pildammsparken dejaste aquella mascara, yo entonces ya te quería, pero desde ese día te comencé a querer más

No comments: