...

Bienvenido a mi raciocin
io perdonen mi intromisión

Never again.


Como la noche puede terminar así. La curiosidad te convirtió en otro. Me alegraba tu complacencia mientras mis lágrimas mojaban la almohada, gritaba, pero no tenía voz. Ese no eras tú. No eras aquel que solía sostener mi cara hasta que dormida relegaba todo, todo lo que hay que olvidar. Eras otro, y por eso lo quiero desconocer. Yo era otra, convertida en objeto, objeto de tu lujuria, de tu obscenidad.

Y sí…La curiosidad nos mata…

Nunca, nunca más, por favor, eras otro y por ello te lo perdono.

No comments: